1. Mal de ausencia

    Desde que tú te fuiste, no sabes qué despacio
    pasa el tiempo en Madrid. He visto una película
    que ha terminado apenas hace un siglo. No sabes
    qué lento corre el mundo sin ti, novia lejana.

    Mis amigos me dicen que vuelva a ser el mismo,
    que pudre el corazón tanta melancolía,
    que tu ausencia no vale tanta ansiedad inútil,
    que parezco un ejemplo de subliteratura.

    Pero tú te has llevado mi paz en tu maleta,
    los hilos del teléfono, la calle en la que vivo.
    Tú has mandado a mi casa tropas ecologistas
    a saquear mi alma contaminada y triste.

    Y, para colmo, sigo soñando con gigantes
    y contigo, desnuda, besándoles las manos.
    Con dioses a caballo que destruyen Europa
    y cautiva te guardan hasta que yo esté muerto.

    – De Cuenca