Dime la luz,
el paso de las horas,
las migraciones diurnas del alma
hablan de ti.Dime los días de primavera,
la carrera de los niños en los parques,
la distancia puntual y perfecta
entre esas manos
y las alas de la paloma.Hemos pasado las mañanas
trazando círculos en el suelo, adivinando
la geometría de tus señales.Dime si el mundo es lo que está
por decirse.En esta promesa edificamos nuestro amor.
Javier Peñalosa